Argumentación.
La argumentación es una variedad discursiva con la cual se pretende defender una opinión y persuadir de ella a un receptor mediante pruebas y razonamientos, que están en relación con diferentes: la lógica (leyes del razonamiento humano), la dialéctica (procedimientos que se ponen en juego para probar o refutar algo) y la retórica (uso de recursos lingüísticos con el fin de persuadir movilizando resortes no racionales, como son los afectos, las emociones, las sugestiones).
Se entiende pues que en esencia el argumentar es crear una idea a partir del conocimiento que se pudiese adquirir o ya se tenga y emitir un juicio, dándolo a conocer con otras personas a nuestro alrededor.
La argumentación y sus dimensiones.
La argumentación consiste en defender una idea u opinión alegando una serie de razones que la apoyan. El propósito de la argumentación es convencer a alguien de la validez de una idea o persuadirlo para que adopte un determinado comportamiento. De ahí que en la argumentación sea posible distinguir dos dimensiones: una lógica, en la medida en que se aportan razones, y otra práctica, por cuanto la finalidad última es lograr la adhesión del receptor.
La argumentación tiene una gran importancia en la vida social; a ella acudimos continuamente para justificar nuestro comportamiento o influir en el de los demás.
Elementos comunicativos de la argumentación.
La argumentación se produce en una situación de comunicación peculiar, en la que hay que tener en cuenta tres elementos: el emisor, el destinatario y el modo de comunicación.
• El emisor es la persona que lleva a cabo la argumentación. En ocasiones, el emisor permanece en el anonimato; es lo que ocurre, por ejemplo, en la mayoría de los anuncios publicitarios. La naturaleza del emisor, su prestigio o su descrédito, es un factor que añade o resta fuerza a la argumentación. El emisor se debe expresar de manera sencilla, ordenada y adaptada a las circunstancias en que se encuentra. El emisor tiene que exponer sus argumentos basándose en su experiencia personal y en la opinión de especialistas, intentando ser siempre objetivo.
• El destinatario es la persona o grupo de personas a las que va dirigida la argumentación. El destinatario puede ser individual o colectivo, concreto (una persona conocida por el emisor) o genérico (un conjunto potencial de receptores a los que el emisor no conoce).
• El modo de comunicación afecta a cuestiones como el carácter público o privado de la argumentación, la presencia o ausencia física del destinatario, la posibilidad de réplica por parte de este, etc.
La argumentación será eficaz en la medida en que el emisor consiga que el destinatario adopte el punto de vista defendido o bien modifique su comportamiento en el sentido deseado. Para ello, el emisor habrá de tener en cuenta tanto las características del destinatario como los factores relacionados con el modo de comunicación.
¿Dónde o cuándo se argumenta?
Podría decirse que se argumenta en el ámbito de la política, en la literatura, en la publicidad, y también en la vida cotidiana. Hay argumentación dondequiera que no haya entrado la violencia a sustituir al debate constructivo que enriquece el conocimiento y facilita las relaciones humanas. Sin embargo, no se presenta donde todos están de acuerdo, sino que aparece siempre que se defiende un punto de vista, y esta defensa tiene sentido, sobre todo, donde hay desacuerdo o duda, pues ¿qué caso tendría argumentar en pro de un punto de vista ante quien está absolutamente convencido de lo contrario? Se argumenta cada vez que se expresa una opinión, pues al exponerla se asume como propia y, explícita o implícitamente, se orienta al interlocutor hacia la aceptación de su validez.
La argumentación juega un importantísimo papel en el Sistema penal acusatorio donde lo escrito será cosa del pasado dando entrada al desahogo de pruebas a viva voz de parte de los representantes de los que se enfrentan en el juicio o la fiscalía en contra de algún particular, el Juicio Oral es un procedimiento ágil y transparente que facilita el balance entre el acusado y el ofendido, y asegura el respeto a sus derechos humanos.
Eh pues aquí donde radica la importancia de saber expresar nuestro pensar de una manera clara y objetiva además de lógica, recordemos pues que estaremos defendiendo a alguien más, que ese será nuestra labor social y es por lo cual nosotros hemos seguido nuestra carrera como abogados.
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